Austria ha decidido que el artista vienés Mathias Poledna sea su representante en el Pabellón nacional de la Bienal de 2013. Una elección curiosa si se tiene en cuenta que precisamente su trabajo, que se empieza a conocer en los 90, se identificó en estos primeros momentos como perteneciente al de una generación de artistas bastante críticos con la instituciones obsoletas, estancadas desde los 60; así como con los estilos imperantes y mayoritarios como las prácticas conceptuales despolitizadas. El interés de Poledna siempre ha residido en la repolitización de los discursos a través de las referencias y las citas a imágenes en la memoria colectiva y propias de la sociedad de masas. Por tanto la mezcla de la historia y la cultura popular se dan la mano en sus obras, la mayor parte audiovisuales, así como cierto interés en desvelar el modo en que ciertas connotaciones y significados se dan por sentado, asociados, a medios como el cine o la música. Su trabajo se ha expuesto por todo el mundo, desde el 2000 reside en Los Ángeles y en, los últimos años, ha ido viendo cómo su obra se ha internacionalizado lo que demuestra su elección para Venecia.