Miguel Á. Hernández-Navarro presenta con este ensayo un relato sobre la asiduidad con la que el arte contemporáneo se interesa por los hechos del pasado, la historia y la memoria para generar nuevos discursos con los que entender el tiempo presente. Explica así, entre otras cosas, la obsesión reciente en muchas exposiciones de arte actual por los archivos como forma expositiva y como fuente de información. El autor genera además un paralelismo entre esta aproximación al pasado del arte reciente con la noción de la historia que manejaba, en los años veinte y treinta del siglo XX, el historiado Walter Benjamin. Con estas premisas Hernández-Navarro esboza un primer estudio general sobre la materia para adentrarse posteriormente en el caso español y, en concreto, en el trabajo de creadores españoles que trabajan sobre la Guerra Civil como Rogelio López Cuenca, Fernando Sánchez Castillo, Francesc Torres o Virginia Villaplana entre otros.