VÍDEO

La obra de Pierre Huyghe borra la diferencia entre la ficción y la realidad, construyendo una nueva experiencia del mundo. En esos mundos construidos por el artista, entornos magistrales y cuidados minuciosamente, las personas y las marionetas se comportan como iguales, mientras que los animales y las plantas parecen circular tranquilamente entre esa frontera desdibujada entre el mundo de lo real y el de lo irreal.

El Museo Guggemheim de Bilbao trae ahora una obra suya realizada en 2014 -sin título- conocida como Máscara Humana que nos transporta a un paisaje japonés marcado por el reciente tsunami y sus consecuencias -la gran catástrofe nuclear de Fukushima-. En este panorama nos encontramos una escena inspirada en hechos reales. Un restaurante, vacío y en ruinas, un simio, con el rostro cubierto por una máscara de teatro tradicional japones, espera a que los nuevos clientes lleguen, los cuales nunca acuden a esa cita, no concertada. Rastreando impacientemente el lugar, deteniéndose para escuchar si alguien se acerca o mirando por la ventana…el personaje está atrapado en un decorado irreal, surrealista. La obra explora todo aquello inerte en la condición humana.

En el año 2015 la Universidad Pontificia de Chile entrevistó al artista, en donde él mismo definió su obra y el porqué de sus mundo entre lo real y lo ficticio, la importancia de mezclar la identidad humana con las distintas marionetas o la relevancia de los animales y la naturaleza en sus piezas.