Plus ous moins sorcières, que inaugura este miércoles 18 en la Maison Populaire de Montreuil, toma como punto de partida el concepto de la bruja en nuestros días. La bruja como mujer liberada, como mujer no conformista, una simbología que en los años 60 fue tomada como emblema por determinados movimientos feministas por su capacidad histórica de desafiar las estructuras de poder y de pensar nuevos modelos sociales más igualitarios, y que dió nombre a la revista Sorcières, creada por Xavière Gauthier en los años 70 como un proyecto editorial que pretendía dar voz a la explosión feminista de esa década y que dejó de publicarse en 1982. A través de un ciclo de exposiciones que incluye perfomances y conferencias se abordan tres diferentes cuestiones: las apropiaciones feministas y queer de las referencias históricas marginales como es el caso de la figura de la bruja; el lugar del ritual dentro de la organización política , y las relaciones entre brujería y capitalismo en diferentes regiones del mundo.

El proyecto comisariado por Anna Colin, directora asociada de Bétansalon en París, es el resultado de la beca de investigación de 2010 del Centro Cultural Montehermoso en Vitoria.