El Museo de Bellas Artes de Asturias ha abierto ya las puertas de su ampliación; fue este pasado lunes, tras una década desde su planteamiento y siete de obras, y mostrando, en las nuevas salas, la colección que alberga de obras de los siglos XX y XXI. Desde el planteamiento inicial a esta reciente apertura se han ido sucediendo las dificultades, que han postergado la ampliación; la evidente crisis económica fue importante, aunque no lo es menos el hallazgo de restos romanos del siglo IV en los cimientos del nuevo edificio, que ha tenido que adaptarse a los vestigios. La obra nueva es un proyecto del arquitecto navarro Patxi Mangado, que ha tenido en cuenta el contexto urbano donde se sitúa el museo, el centro histórico ovetense. Las cifras han variado desde que comenzó el planteamiento de ampliación (de 17,4 millones a los 27 actuales) y este, entre otras cuestiones, ha sido uno de los puntos más controvertidos desde 2007, cuando se iniciaran las obras. Esto podría explicar la asistencia a la reapertura del Presidente del Principado de Asturias, Javier Fernández, y la ausencia del alcalde de Oviedo, Agustín Iglesias Caunedo, el primero del PSOE y el segundo del PP.

El Museo de Bellas Artes de Asturias cuenta con una colección de 15.000 obras entre pintura, escultura, dibujo o grabado. El centro se abrió el 19 de mayo de 1980, recogiendo una parte importante del arte desde el siglo XIV al XXI, que ahora se puede ver con más amplitud en la ampliación. El edificio nuevo cuenta con un total de 208 obras, con artistas como Tàpies, Picasso, Sorolla, Dalí, y asturianos como Luis Fernández, Piñole o Regoyos. No falta tampoco el arte más reciente, con piezas de creadores como Soledad Córdoba, Cuco Suárez o Pablo Maojo, entre otros. Una visita obligada y gratuita a la Historia del Arte si visitamos la ciudad asturiana, que desde esta semana ya muestra su nueva cara.