Maria Balshaw, directora de Whitworth (Universidad de Manchester) y Manchester City Galleries y encargada de Cultura para el Ayuntamiento de Manchester ha sido nombrada recientemente como la sucesora en el relevo de dirección de la Tate. Así pues se convierte en la primera mujer en ocupar el cargo puesto que el hasta ayer director, Nicholas Serota, deja la institución tras treinta años para asumir la presidencia del Consejo de las Artes de Inglaterra, organismo encargado en conceder las becas a organizaciones culturales. Balshaw es la novena persona en dirigir el conglomerado de galerías (Tate Modern, Tate Britain, Tate Liverpool y la Tate St. Ives) y ha sido aprobado por el Primer Ministro. Balshaw es una figura clave en la transformación que sufrió el sector cultural de Manchester con el comisariado de programas radicales y populares con el fin de acercar el arte a la ciudad y fue nominada al Premio Stirling, que el gobierno británico concede a la excelencia en la arquitectura. Asimismo, ha participado activamente en el lanzamiento de Factory, una nueva sede de arte.

“Bajo el liderazgo de Nicholas Serota, la Tate ha cambiado para siempre el modo en que pensamos sobre el arte y los artistas y ha convertido el arte visual en una parte central de la vida cultural del Reino Unido”, fueron las primeras palabras de Balshaw al conocer su nombramiento. Igualmente expresó estar “tremendamente emocionada” y su voluntad de desarrollar su reputación “como la galería más audaz en términos artísticos y más influyente del mundo”.