El mundo interior de un artista, a menudo, merodea cercano al abismo, se asoma a un precipicio, que es su pasado, y le da la espalda al porvenir. Cierto es que a menudo, en el arte, se recurre a lo pretérito para ilustrar lo que ocurre hoy. Por ello, el Museum of Modern Art de Nueva York y el Museo Reina Sofía han decidido abrir y desgranar el pasado del artista belga Marcel Broodthaers (1924-1976). La exposición, que se inauguró el pasado 5 de octubre, es una de las retrospectivas más completas que se han realizado sobre él y podrá verse hasta el 9 enero de 2017 en el Edificio Sabatini del museo madrileño, comisariada por Manuel Borja-Villel. Poeta, crítico y fotógrafo, Broodthaers decidió dar un paso más y convertirse en artista visual en 1964. Tras su magnífica producción durante los años sesenta y setenta se situó en el panorama internacional como uno de los artistas más importantes e influyentes del arte contemporáneo. Aun así, su obra posee muchos rasgos de sus facetas anteriores pues es cercana a la crítica contra la conversión del arte como ideología. Sus piezas, además, contienen un marcado discurso poético así como referencias y alusiones a la cultura literaria contemporánea. Su producción, con un planteamiento radical de los enfoques tradicionales, explora cuáles son, si es que existen, los límites del arte, la experiencia del público respecto a él, la construcción del museo como institución. En la obra del belga, que puede pecar de ambigua, se reconoce un gran dominio del lenguaje y la ironía.

La exposición que recoge el Museo Reina Sofía hace un recorrido por las múltiples facetas de Broodthaers con, alrededor, de 300 obras representativas e irá acompañada de un catálogo con textos de historiadores del arte como Jean-François Chevrier, Thierry de Duve y Benjamin H. D. Buchloh. Crítico y exigente con su trabajo, Broodthaer solía decir que hacía “una reflexión sobre la sociedad y la cultura por medio de casi todas las piezas que realizo”. En la muestra se pueden ver obras tan representativas de su trabajo como Cuadro y taburete con huevos (1966) o Mejillones con salsa blanca (1967).

(Marcel Broodthaers, una retrospectiva en el Museo Reina Sofía. Del 5 de octubre hasta el 9 de enero de 2017)