La juventud de Bamako, eufórica por la independencia del país en los 60, aparece recogida en las fotografías de Malick Sidibé, fotógrafo convertido en cronista de esta época y de la cultura urbana juvenil. Retratados en un ambiente nocturno, sus imágenes muestran la introducción de la música y la moda europeas en el país. Unas imágenes poderosas que mezclan el sentimiento de libertad de los protagonistas con el rigor de las escenografías y la visión del artista, un documento –casi antropológico- de un momento de cambio y transición que gracias a la cámara de Malick perdurará para siempre.