Lucien Clergue iba para violinista hasta que la fotografía se le cruzó en su vida. Nacido en 1934, la destrucción de la guerra marcó profundamente sus inquietudes fotográficas y vitales. Con 20 años se atrevió a acercarse a Pablo Picasso para mostrarle las imágenes que había hecho hasta el momento. Al artista español le gustaron y años más tarde, en 1955 se volvieron a encontrar y desde entonces fueron grandes amigos.

El Grand Palais de Paris organiza una exposición en la que recuerda el trabajo de Clergue, cuyo trabajo más conocido es Desnudos en el mar en 1956 en el que la sensualidad y erotismo del cuerpo de la mujer en las playas de la costa francesa, anticipó la revolución sexual de la década de los sesenta. Tras un viaje a Nueva York decidió hacerse con una colección de fotografías que más tarde serían expuestas en el Museo Réattu de Arles, siendo la primera gran exposición de fotografía contemporánea en Francia. No sólo se dedicó a la fotografía sino que participó en la realización de algunos metrajes como Dame du Taureau en 1966, Delta de Sel en 1968 y Picasso, guerre, amour et paix en 1971.

Además del desnudo de la mujer, sus protagonistas también fueron saltimbanquis en escenarios ruinosos y decrépitos, animales muertos con un interés especial en la tauromaquia y las corridas de toros y entre otras muchas fotografías, retratos de actores y personajes célebres como el propio Pablo Picasso.

Fallecido el pasado año 2014, Clergue se dedicó a la enseñanza en la Universidad de la Provenza y en la Nueva Escuela de Nueva York. En 2003, fue nombrado Chevalier de la Légion d’Honneur y elegido miembro de la Academia de Bellas Artes del Instituto de Francia. Expuso en el Museum of Modern Art de Nueva York, en el Museo de las Artes Decorativas de París y el Pabellón de Marsan del Museo del Louvre en 1962 entre otros.
(Lucien Clergue. Les premiers albums. Grand Palais de Paris. Del 14 de noviembre al 15 de febrero de 2016)