Los retratos de personas y animales que realizó Lucian Freud le sirvieron para lograr un reconocimiento mundial, hasta convertirse en uno de los pintores más importantes de Gran Bretaña a través de sus obras figuradas que son consideradas obras maestras del siglo pasado. En las pinturas de Freud se aprecia su observación científicamente precisa, analítica e intensiva. Sin ningún adorno pero reproduciendo cada cicatriz, arruga, cada irregularidad de la piel, los rastros que dejan huella en el cuerpo de cada individuo y que el artista captura de manera sublime. Ahora, hasta el 22 de octubre, muchos de sus trabajos pueden verse por primera vez en Berlín, en la exposición que acoge Martin-Gropius-Bau con 51 de sus grabados acompañados de una acuarela y dos de sus pinturas, como el famoso Doble retrato, realizado en 1988-89, y que es el perfecto ejemplo para conocer el progreso artístico de Freud y su paso desde la pintura hasta el grabado. El hecho de que este trabajo se extienda a lo largo de dos años es porque, como es habitual, el artista tardaba de tres a dieciocho meses en terminar una obra, ya que trabajaba lentamente. En Doble retrato, en tonos pastosos representa a su perro Pluton y a una de sus modelos predilectas, Susanna Chancellor, tumbados uno junto al otro en una pose cercana e íntima. También de 1988 es el grabado Plutón, aquí el artista se acerca más a su mascota, dejando visibles sólo unos pocos centímetros del cuerpo de Chancellor.

Por su parte, la obra gráfica de Freud es rica en detalles y, también, muy precisa, centrándose por completo en su modelo y obviando objetos como los muebles o la tapicería. Para realizar estas obras, el artista desarrolló un sistema de líneas finas y alargadas, repitiéndolas en paralelo para representar formas redondas; líneas anchas para aumentar el tamaño y mostrar la fuerza; o líneas cruzadas para la corporeidad plástica. Una de las modelos que más importancia tuvo en su vida fue su propia madre, a la que retrató en infinidad de ocasiones. Al igual que con las pinturas, los grabados también tienen las cualidades características: cuerpos reclinados, pliegues en tejidos o pieles, carne abultada, curvas, etc. Por tanto, esta exposición da la oportunidad de apreciar estas similitudes en ambas disciplinas exploradas por Lucian Freud.

(Lucian Freud: Closer en Martin-Gropius-Bau, Berlín. Desde el 22 de julio hasta el 22 de octubre de 2017)