El artista Lucian Freud estipuló en su testamento que una de las obras de su colección de arte, La mujer de la manga amarilla (1870) de Camille Corot, pasase tras su muerte a la National Gallery de Londres. Esta obra, adquirida en subasta en 2001, es un regalo con el que el artista deseaba agradecer a Inglaterra que le acogiera como lo hizo cuando llegó en 1933 huyendo de un nazismo cada vez más asentado en su país. Freud conocía las colecciones del museo a la perfección y sabía que esta pieza concreta sería una incorporación importante ya que la National no tiene piezas tardías de Corot. Ahora este retrato se exhibe en la sala 41 del museo que, también, ha recibido de Freud tres estatuas de Degas en bronce, tres piezas soberbias que se pueden ver en la la galería Courtauld del museo.

Imagen: Camille Corot. La mujer de la manga amarilla, 1870.