La importancia de Louise Bourgeois en el arte contemporáneo es indiscutible. Una artista cuya producción comenzó en los años 40 y que hasta su fallecimiento en 2010 aumentó su volumen continuamente. Es mundialmente conocida como la “Mujer Araña”, debido a las esculturas de arañas que ha realizado, siendo la más grande la titulada Maman, con una altura de 9,27 metros. Aunque su trabajo no era considerado por ella como feminista, sí es cierto que su tema central era la feminidad, especialmente en trabajos referidos al cuerpo femenino como Femme Maison (1946), Torso self-portrait (1963) o Arch of Hysteria  (1993). Otro de los temas recurrentes de la artista era el trauma de su niñez, una época oscura a causa de la figura de su padre, algo que puede verse en trabajos como Cell: you better grow up, que forma parte de la serie Cells realizada en los años ochenta, y que habla directamente de sus vivencias cuando era niña y la inseguridad a la que estaba sometida. Pero además de las esculturas e instalaciones, una parte también muy importante –y quizás más desconocida– del trabajo de Bourgeois fueron los grabados que llevó a cabo durante toda su carrera.

Es, precisamente, en esta faceta en la que se centra la exposición que inaugurará el 24 de septiembre el Museum of Modern Art (MoMa) de Nueva York, y que podrá verse hasta enero de 2018. Bajo el título Louise Bourgeois: An unfolding Portrait, la muestra explora los grabados, los libros y el proceso creativo de la escultura. Esta obra impresa es de gran alcance y comprende alrededor de 1.200 composiciones impresas, la mayoría de ellas realizadas en las dos últimas décadas de su vida y en los años 40. Bourgeois durante toda su vida revisó los temas de su arte, que surgían de las emociones contra las que luchaba, y las impresiones y libros ilustrados serán expuestos en el contexto de esculturas y pinturas. Además, las piezas (que serán en torno a unas 220) estarán agrupadas en bloques temáticos que explorarán motivos de arquitectura, el cuerpo, la naturaleza, las investigaciones de la abstracción y las obras realizadas con prendas viejas. Del mismo modo, en la exposición se pondrá especial énfasis en la evolución y las variantes de los grabados de la artista, para así revelar su pensamiento creativo.

(Louise Bourgeois: An unfolding Portrait en MoMa, Nueva York. Desde el 24 de septiembre hasta el 28 de enero de 2018)