La galería neoyorquina Luhring Augustine acoge hasta el 4 de febrero una exposición en la que se puede conocer la obra temprana del fotógrafo Joel Sternfeld. Una selección de instantáneas realizadas desde 1971 y hasta 1980. Un retrato de una época, la inconfundible década de los setenta, en la que un joven Sternfeld ya marcaba su particular impronta a una serie de trabajos que ahora se han reunido, treinta años después, para sorprendernos con sus personajes y su estética. Por aquel entonces Sternfeld se encontraba inmerso en la experimentación del medio y, por ejemplo, con la serie Happy Anniversary Sweetie Face! comprobaba las posibilidades que le ofrecía la fotografía de color mientras que, con Rush Hour, su interés se centraba en extraer la esencia urbana de los paisajes de Chicago. Los juegos con planos espaciales y el paso del tiempo se reflejan en la serie que conforman las fotografías de Nags Head realizadas durante el verano que pasó en esta playa. Y en At the Mall, New Jersey empieza a realizar sus característicos retratos. Una oportunidad para ver comprobar cómo desde sus inicios Sternfeld demostró una maestría que, finalmente, le ha consagrado en el mundo de la fotografía.