Las obras de restauración en la casa-museo del pintor alemán Otto Dix han dejado al descubierto una serie de pinturas murales que jamás habían visto la luz antes. Unos dibujos joviales y expresionistas que el autor realizó en 1966 para ambientar una fiesta de carnavales en la que fue su residencia.

Hasta el momento se conocían algunas pinturas murales en los pasillos y los sótanos de esta casa pero las pinturas, descubiertas al retirar unos estantes murales en la zona que el pintor utilizaba como biblioteca, ni si quiera eran recordados por sus familiares ya que Dix debió taparlos inmediatamente después de la celebración de la fiesta.

Estas piezas revalorizan esta casa-estudio que se reabriará al público en julio de 2013 pero, además, ayudan a comprender mejor el carácter del artista y a entender su concepción del arte: una visión escenográfica, total, integrada con la vida y con otras disciplinas ya que algunas de las representaciones se basan en la música jazz y en escenas del filme Un genio anda suelto. Hasta que los nuevos murales se puedan visitar, el Kunstmuseum Sttutgart celebra una muestra monográfica en torno a este artista y su relación con la nueva objetividad. Una exposición que permanecerá abierta hasta el 7 de abril.

Imagen: Detalle de una de las pinturas murales recién descubiertas en la casa-museo de Otto Dix. Foto: Frank Kleinbach.