Desde la década de los 90 Rogelio López Cuenca (Málaga, 1959) trabaja en diferentes proyectos en torno a la idea de turismo, contrastándola con la de viaje de placer y migración forzosa. Esos movimientos que hoy se han convertido en un fenómeno global, pero que estaba presente en el sur de España, en nuestras playas, desde hace ya mucho tiempo. El movimiento de las ideas de identidad y pertenencia, la conformación de la idea de exótico, diferente y, sobre todo en la creación de la identidad del otro. Este es el epicentro de la muestra Los Bárbaros, que recoge obra de Rogelio López Cuenca desde la década de los 90 hasta hoy, de hecho la propia exposición se concibe como un proyecto independiente. La muestra incluye una relectura de varios proyectos previos – No/W/Here (1998), El Paraíso es de los extraños (2001), Al Yazira Al Ándalus (2001), Walls (2006), Le Partage (2008)… en los que se pone de manifiesto una metodología de trabajo que lleva al artista a una permanente atención sobre los contenidos de los medios de comunicación, esencialmente sobre el lenguaje tanto verbal como visual, imágenes que utiliza como juegos de palabras, palabras y sentidos confrontados… una forma de trabajar que nace de la semiología y de un profundo conocimiento de los símbolos y formas de comunicación. López Cuenca tiene una ya larga trayectoria de trabajo en los que las ideas sociales , la vinculación del poder y la relectura de la historia tienen un lugar esencial, siempre a través de un trabajo que plantea una clara innovación en sus formas de construcción, siempre teniendo en cuenta su vinculación con la sociedad, con el espectador y con la construcción de una crítica moral y política. Uno de los más destacados artistas españoles de su generación llega a una sala institucional en Madrid, en un momento en el que la investigación que lleva realizando desde hace años se presenta especialmente oportuna dada la situación internacional, con cientos de millones de personas en continuo éxodo, y cuando la cultura árabe, la idea de Islam, está en el cetro de todos los discursos mediáticos.

La exposición, comisariada por José Luis Pérez Pont, incluye visitas especiales, dinamizadas, así como talleres, charlas y una serie de actividades para que el público no sea un simple espectador, sino que se vincule con las ideas del proyecto

(Sala Alcalá 31, Madrid, desde el 16 de septiembre hasta el 6 de noviembre)