Ha sido este sábado pasado cuando se han entregado los premios de la 56 Bienal de Venecia. El jurado, compuesto por Naomi Beckwith (Estados Unidos), Sabine Breitwieser (Austria), Mario Codognato (Italia), Ranjit Hoskote (India) y Yongwoo Lee (Corea del Sur), han valorado la especial importancia que tiene, en esta edición, el aspecto performativo y dialógico de las obras. El León de Oro a la mejor participación nacional ha ido a parar a la República de Armenia, por Armenity / Haiyutioun. Artistas contemporáneos de la Diáspora Armenia; el proyecto es una colectiva de artistas armenios en la diáspora, cuando se cumplen cien años del genocidio cometido en el país. Una seña más de la importancia de lo político en esta edición de la Bienal. El León de Oro al mejor artista de la exposición All the World´s Futures ha ido a parar a la americana Adrian Piper (1948), celebrando sus trabajos donde la performance y el espectador se dan la mano, siendo una de las pioneras conceptuales en vincular la subjetividad del artista y sus acciones. El Anatsui, escultor ghanés, fue premiado también en un reconocimiento a toda su carera cuando cumple ahora 71 años. Sin duda fue el día de los premios, ya que también se destacó a IM Hueng-Soon como promesa joven de la muestra de Enwezor con el León de Plata. Las tres menciones especiales han sido para Harun Farocki, para el Colectivo Abounaddara y Massinissa Selmani, todos formando parte de All the World´s Futures.


Imagen: Adrian Piper recoge el León de Oro el pasado 9 de mayo en Venecia.