Coincidiendo con estos tiempos revueltos, el Museo Reina Sofía ha querido que nos fijemos en la realidad social que se vivió en Latinoamérica en la década de los ochenta, probablemente para hacernos reflexionar sobre la situación que vivimos actualmente. A través de la exposición Perder la forma humana, comisariada por la Red de Conceptualismos del Sur, el Reina Sofía pretende centrar nuestra atención en el panorama puntual de las tragedias vividas durante las diferentes dictaduras surgidas en el cono Sur, a través de un recorrido por las distintas prácticas artísticas que visibilizaron y criticaron las masacres, el terror y las desapariciones que se sucedieron entre los setenta y los noventa en países como México, Perú, Chile, Cuba, Colombia, Brasil o Argentina. Arrancando en 1973 con el golpe militar de Pinochet y cerrando el círculo con el nuevo ciclo del zapatismo en 1994, esta exposición presenta más de seiscientas obras realizadas con múltiples soportes como la serigrafía, la fotografía, la performance, el vídeo, las acciones poéticas, el teatro experimental, y la arquitectura participativa de los colectivos que actuaron en la sombra y que fueron fundamentales para la apertura artística y la toma de conciencia en estos países.

Obras de Gianni Mestichelli, Carlos Leppe, Las yeguas del Apocalipsis, Sergio Zevallos, Miguél Ángel Rojas, Alfredo Márquez, Juan Dávila, Sebastian Acevedo, OV3RGOZE, Guillermo Giampietro, Eduardo Kac, Marta Cocco, Mauricio Guerrero, Maris Bustamante, Sarah Minter, Ral Veroni, Los Ángeles Negros, Rachel Weiss, Suely Rolnik, Ana Alvarado o Roberto Amigo entre otros. A pesar de la magnitud de la muestra quedan algunos vacíos que no se han cubierto en la exposición, lo que puede servir para que la Red se plantee hacer una segunda parte de Perder la forma humana. La exposición se podrá visitar en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía hasta el 11 marzo de 2013.

Imagen: Daniel García. En una Plaza de Mayo inundada, frente a la Casa de Gobierno, los familiares portan las fotos con los rostros de los desaparecidos, Buenos Aires, abril de 1983. Cortesía del autor.