Las artistas Maria Lassnig (Kappel am Krappfeld, Austria, 1919) y Marisa Merz (Turín, 1931) han sido elegidas en el apartado de artes plásticas para recibir el León de Oro a la trayectoria de la Bienal de Venecia.

En el caso de Lassnig son más de sesenta años los que ha dedicado a la pintura y, en concreto, al autorretrato un género que la ha acompañado desde sus inicios y a través del cual se ha representado obstinadamente, ya fuera con el expresionismo de sus inicios o con el “realismo ligeramente embellecido, ligeramente afeado” con el que ella mismao ha designado el estilo de sus obras más recientes. Las emociones que interiores que aprisiona en sus retratos traspasan el lienzo y atrapan al espectador por lo que el autoanálisis de su obra termina por convertirse en un catalizador universal de aquel que las contempla. Lassnig es un ejemplo de vehemencia, esfuerzo e independencias por lo que la junta organizadora de la Bienal ha querido reconocerla con este honor.

En el caso de Marisa Merz, sus inicios se remontan a los años sesenta cuando se convirtió en la única representante femenina del Arte Povera. Ha trabajado y explorado diversos medios entre los que se cuentan la escultura, la pintura, la instalación… el uso de materiales industriales a los que traviste con formas orgánicas y la captación de estados y ambientes íntimos e interiores son algunas de las notas de su obra. Como una de las máximas representantes italianas de los movimientos de vanguardia y como una creadora capaz de haber generado un lenguaje particular propio, el León de Oro se le ha concedido para rendir homenaje a su singularidad y su carrera.

Imagen: Retrato de Maria Lassnig.