Garry Winogrand es sin duda uno de los más interesantes fotógrafos de los años 60, y su serie Las mujeres son bellas es uno de los trabajos más atractivos de una carrera llena de obras interesantes. La década de los 60 fue un momento de cambios y revoluciones, y las mujeres fueron las protagonistas de algunos de los más importantes cambios, ganando una libertad social, económica, y política, pero sobre todo consiguiendo una confianza en sí mismas que haría posible todo lo demás. Las imágenes de Winogrand, ambientadas en su escenario preferido, la ciudad, nos ofrece una selección de mujeres aparentemente cazadas en un momento cualquiera de su cotidianeidad, y nos las presenta, efectivamente, bellas, libres, interesantes, atractivas… la serie aparecería como tal en 1975, si bien es el resultado de cientos de tomas fotográficas de mujeres en cafeterías, en la calle, en fiestas, alejándose de la idea de retrato y convirtiéndolas en las protagonistas de escenas, de situaciones, en los que los gestos, la sonrisa, la ropa, el comportamiento definen una personalidad más allá del característico retrato. Una selección de 8 fotografías de esta serie, propiedad de la colección de Lola Garrido, se pueden ver en Viena a partir del 5 de junio, dentro de una itinerancia que cerraba en marzo su estancia en Moscú. Imágenes atrayentes, fotografías históricas y un conjunto que siempre es interesante de revisar. (Westlicht Schauplatz für Fotografie, Vienna, hasta el 3 de agosto).
Imagen: Garry Winogrand, de la serie Women are beautiful, 1975.