Aún no ha pasado ni el mes desde que cerrara la exposición de Pello Irazu (Andoain, Guipúzcoa, 1963), en la galería Carreras Múgica de Bilbao, y ahora es Madrid la ciudad que acoge una gran exposición dedicada al artista. El muro incierto es una gran instalación creada específicamente para el espacio de la Sala Alcalá 31 y donde combina escultura, pintura mural y dibujo. El juego con la arquitectura del edificio está presente en la concepción del proyecto, que crea una especie de laberinto con muros en torno a los ya existentes. Además, El muro incierto presenta una exposición retrospectiva de trabajos murales, género que el artista ha cultivado de forma constante, desde el conjunto de instalaciones murales realizadas entre 1991 y 2004 y conformadas por las piezas Historia Natural, de 1991; Summer Kisses, de 1992; A la maison de´Ayui, de 1995; La esquina, de 1995; Meeting Point, de 1997; The Wound, de 1998; 330, de 1998; Life Forms, de 2001; Per la Rosa, de 2002 y Serie B (Ercilla), de 2004. Esta exposición se enmarca dentro de la programación de ARCO Madrid.

Pello Irazu cursó estudios de Bellas Artes en la Universidad del País Vasco, donde se licenció en la especialidad de Escultura. En 1990 fue seleccionado para participar en el Aperto de la Bienal de Venecia y posteriormente recibiría la beca Fulbright para desarrollar su trabajo en Nueva York, donde residió hasta 1998, año en que vuelve a Bilbao. Su obra es parte de las colecciones de los grandes museos como Artium, MACBA, y Museo Reina Sofía, entre otros. (El muro incierto, Sala Alcalá 31, Madrid. Del 12 de febrero al 19 de abril de 2015).


Imagen: Pello Irazu. Summer kisses, 2015.