Hace años ya que ni los Turner son polémicos, ni los Young British Artists sorprenden con obras inauditas, ni la Saatchi llena los medios con titulares llamativos a causa de sus muestras. Relegadas a la memoria quedan las instalaciones hechas con camas sucias, los autorretratos eleaborados con sangre o las exposiciones como Sensations de la Royal Academy o I am a Camera en la propia Saatchi. Sin embargo un década después de que este centro dedicado al arte más puntero, abierto en 2008 en el elegante barrio londinense de Chelsea, celebrase esta exposición con la que enseñó al mundo los nuevos postulados de la fotografía, la galería ha decidido inaugurar otra muestra consagrada por completo al arte fotográfico. No había expuesto fotografía desde entonces y, ahora, lo hace de nuevo en un momento crítico para este medio que se ve asolado por la superabundancia de las instantáneas en Internet y las redes sociales, por las intromisiones “arty” de Instagram, o por el fotoperiodismo amateur generado por los teléfonos móviles que enseñan al mundo los conflictos que se suceden en diversas partes del planeta. Pero, a pesar de todo, la Saatchi ha reunido a 38 fotógrafos que representan, según los organizadores, “una nueva era de la fotografía” ya que todos trabajan en un momento donde la línea entre el profesional y el aficionado cada vez es más difusa y consiguen, con todo, un estilo propio que desafía las convenciones y genera nuevas formas de expresión. Además, todos comparten preocupaciones y las exhiben desde muy distintas perspectivas. Entre otros esta muestra, Out of focus, acoge a creadores como Michele Abeles, Olaf Breuning, Jonny Briggs, Elina Brotherus, Anders Clausen, Mat Collishaw, Andreas Gefeller, Katy Grannan, Matt Lipps, Ryan McGinley, Laurel Nakadate, Meredyth Sparks, o Sara VanDerBeek. También, para conmemorar este retorno a la fotografía, la Saatchi Gallery ha convocado junto con Google un premio de fotografía, un certamen en Internet para jóvenes autores que podrán enxhibir su trabajo, si son seleccionados, en la galería. Con este premio y esta muestra, la Saatchi retoma su vocación de dar que hablar, de marcar estilo y de estar al corriente de lo que acontece en los nuevos tiempos.