Cuando Eva Lootz llegó a España, lo hizo cuando Franco seguía vivo. Era el año 1965 y llegó a Madrid de la mano de Adolfo Schlosser. Han pasado muchos años desde entonces y Lootz se ha nacionalizado española, vive en la capital y mantiene intactas sus preocupaciones: la materia. Pero no cualquier materia, sino la que conforma el mundo. El agua, el cobre, la tierra, la sal. “Es tentador reflejar la transformación de un tramo de un río y convertirlo en escultura. Convertir el tiempo en cuerpo” explica en una entrevista.

En La Canción de la Tierra, una nueva exposición de la Tabacalera de Madrid, se unen 3 proyectos realizados en diversos momentos de su trayectoria que encuentran su unión temática en esta muestra: una mirada al mundo acutal, a la tierra, a sus elementos, al uso que se hace de ellos. El primer viaje de Lootz a la región de Riotinto “me afirmó en la sospecha de que antes que las ideas como guías de los destinos humanos están los elementos de la tierra y sus propiedades, es decir, son las materias las que “hacen mundo”. En 1994 recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas, en 2013 Premio Arte y Mecenazgo entre otros muchos reconocimientos.

(Eva Lootz. La Canción de la tierra. Sala La Principal, Tabacalera, Promoción del Arte, Madrid. Desde el 22 de abril hasta el 19 de junio de 2016)