Se prevé que este jueves conozcamos el nombre del próximo presidente del Patronato del Museo Nacional del Prado, una plaza vacante desde mayo cuando Plácido Arango terminó su mandato. A partir de ese momento todo han sido elucubraciones y posibles candidatos que no han llegado a cuajar. En un principio se barajó el nombre de Javier Solana, pero su vinculación política al PSOE parece haberlo eliminado de la lista, en la que también resaltaba la presencia de José María Aznar, alejado en este caso por su inexistente relación con el mundo de los museos y de la cultura. Ahora los nombres claves son Carlos Zurita y José Pedro Pérez Llorca, el primero de ellos vinculado al museo como presidente de la Fundación de Amigos; el segundo fue uno de los padres de la constitución y su nombre es por el que apuesta el Gobierno, pero también es ajeno al ámbito del arte. La opinión generalizada dentro de la institución es la necesidad de que el Presidente tenga una vinculación con los museos ya que de él dependerán decisiones claves en la gestión del museo como la consecución de recursos propios y su financiación, decisiones que ahora son urgentes debido a los recortes económicos y a la espera de la Ley del Mecenazgo.