Es mucho más que un gesto, Francesc Abad (Tarrasa, 1944) ha donado al centro de arte La Panera de Lérida, un conjunto de obras realizadas desde inicios de los 90. Cuatro trabajos –Paisatge & pròtesi (1990), Un alè d’aire (1996), Primo Levi-174517 (1997) y Monòleg del jo (1997)- que completan su presencia en la colección, obras destacadas y significativas de su evolución y de su ideología. Francesc Abad pertenece al grupo conceptual catalán, junto con Torres, Ribé, y otros muchos, si bien su trabajo siempre ha tenido una clara deriva ecológica, apegada a la naturaleza e incluso al povera. Mencionaba la ideología y es que es algo muy íntimo del trabajo de Abad, que siempre tiene en cuenta a los pensadores europeos de entreguerras, y no olvida la barbarie, las víctimas, convirtiendo su obra en testimonio. Los intelectuales y sus pensamientos están presentes en estos trabajos que parecen hechos a destiempo del momento superficial que atraviesa el arte actual, incluso el arte “comprometido” de hoy, que no cuenta con la base intelectual ni histórica que encontramos en el trabajo de Abad. La cultura y la naturaleza son los dos ejes sobre los que se alza su obra, de una forma categórica, inteligente y sólida, más allá del paso del tiempo. La donación de estas cuatro piezas se efectuará en un acto el 22 de mayo en el centro, un gesto de apoyo al museo en un momento crítico, mucho más que un gesto de generosidad y solidaridad que tiene mucho que ver con la personalidad de la directora de La Panera, Glòria Picazo, una de las figuras teóricas más cercanas al conceptual catalán, que está al frente del centro intentando capear la tempestad. Enhorabuena a La Panera y gracias, de corazón a Francesc Abad. Y que cunda el ejemplo, pero sólo entre los artistas de calidad, por favor.

Imagen: Francesc Abad. Un alè d’aire, 1996.