La noche sexual, del escritor Pascal Quignard, se adentra en la representación de la sexualidad, el amor, la muerte… y todo aquello que conforma al ser humano, noche tras noche. Con su obra se sirve de múltiples disciplinas para abarcar las facetas que componen la sexualidad humana (la antropología, la etología, la filosofía, la filología, la psicología, los textos griegos y romanos, etc.). A través de su libro habla al lector del origen de la fascinación por el sexo, el deseo y todo aquello que nos es imposible expresar a través del lenguaje. Quignard concibe la noche como el reverso oscuro del día, cuando lo que no vemos nos acecha, el momento idóneo para ser quien realmente somos y reencontrarnos con el otro de manera íntima, bajo la tenebrosidad de la noche. De esta misma premisa parte el artista catalán Oriol Vilapuig que presenta una nueva exposición, homónima al libro de Pascal Quignard, en la Fundación Suñol a partir del 23 de marzo y que podrá verse hasta el 2 de septiembre.

Vilapuig ha articulado las obras que componen la muestra en siete ámbitos y un preámbulo de manera que son dos ejes principales los que vertebran La noche sexual: en uno de ellos se abarcan las formas de resistencia y supervivencia que inciden en los sentimientos de pérdida y miedo; en el otro se centra en los trabajos eróticos entendidos como un despunte entre voluptuosidad extrema, el pudor y el espanto. La exhibición acoge treinta obras que el artista ha estado realizando los últimos seis años por lo que la mayoría de las obras (casi todas polípticos) son expuestas por primera vez. Este trabajo muestra las metodologías que aparecen con frecuencia en las últimas obras que realiza el catalán, como por ejemplo la utilización de la forma de ensayo como actitud de estudio y la incidencia en la tradición y el arte como un espacio simbólico de uso que conforma nuestro inconsciente colectivo.

(La noche sexual en Fundación Suñol, Barcelona. Desde el 23 de marzo hasta el 2 de septiembre de 2017)