Desde que en 2007 recibiera el Premio Nacional de Fotografía, Manuel Vilariño ha mantenido la búsqueda de lo trascendente en sus fotografías. Su principal inspiración ha sido la naturaleza, en la que reflexiona sobre la vida y la muerte. El Centro Niemeyer le dedica una muestra que recorre la trayectoria y estética de este artista gallego.

Para la exposición se han seleccionado 52 fotografías que recorren la trayectoria de este fotógrafo, poeta y pintor. Los protagonistas de sus fotografías son animales y paisajes que conviven con su visión melancólica, elegante y poética de las leyes de la naturaleza. En esta exposición, titulada Seda de Caballo, la muerte aparece como una constante en sus imágenes, casi siempre en blanco y negro, junto a símbolos y metáforas creando composiciones que recuerdan inmediatamente a bodegones barrocos.

En esta exposición, la más completa hasta la fecha sobre él, se podrá contemplar la Tabla Bwa (2007), las imágenes de los Los Pájaros y de Cabezas/Sueños, la evocación existencial de Bestias Involuntarias y la Crucifixión de los siete cielos, de nuevo con animales como sus símbolos esenciales, entre muchos otros trabajos. Por último, Vilariño explica en un video hecho para la ocasión, sobre su arte.

Manuel Vilariño ha expuesto en el Museo Reina Sofía en Madrid, en el Fine Arts Museum de Boston, el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo (MEIAC) en Badajoz, ARTIUM de Vitoria o la Colección Coca-Cola entre otras instituciones.

(Seda de Caballo, Auditorio del Centro Niemeyer, Avilés, Asturias. Desde le 4 de diciembre al 3 de abril)