Hace aproximadamente un año y medio dos reputados biógrafos e historiadores del arte, Steven Naifeh y Gregory White Smith, publicaban la obra Van Gogh: The Life. Un texto polémico e innovador que planteaba la posibilidad de que el artista no se suicidara sino que fuera asesinado por accidente, probablemente a causa de una bala furtiva perteneciente a un joven problemático que veraneaba en Auvers.

Esta teoría es revolucionaria en tanto en cuanto, y a pesar de la convulsa vida del artista, el tormeto y la carga pasional que desde siempre se le han achacado se vería drásticamente disminuida. Para rebatir este canónico suicidio del pintor, los autores reconstruyen esa última jornada en la que nada encaja: el ángulo del disparo no era el normal para un sucidio (se hizo desde lejos), nunca se encontró el arma, etc.

Ahora esta obra ve la luz en castellano, 830 páginas para todos aquellos admiradores del artista que quieran seguir el proceso de su vida y, sobre todo, de su muerte.

Imagen: Vincent van Gogh. Habitación en Arlés, 1888.