Hay una buen número de fotógrafos contemporáneos que han reinterpretado la historia de la fotografía a partir de las primeras técnicas fotográficas. Los grandes inventos de la fotografía cobran un sentido contemporáneo en la exposición The Memory of the Future. Photographical Dialogues between Past, Present and Future en el Musée de l’Elysée (Lausana). Es la primera exposición comisariada por Tatyana Frank desde su incorporación al frente de la dirección de este museo suizo. Se plantea un diálogo entre los inicios de la fotografía (el pasado), la mirada actual de artistas contemporáneos (el presente) y las tecnologías más vanguardistas (futuro) con las que se vuelve a la experimentación propia de los comienzos de la fotografía.

La memoria del futuro, el porvenir, se construye a partir de material del pasado. Ambrotipos, daguerrotipos o cianotipos dan sentido a la innovación tecnológica que vivimos hoy en día gracias al digitalización en 3D de manterial original. “Estamos volviendo a una antigua teoría de la visión que imaginó la proyección del ojo hacia el mundo, lo que permite al espectador volver a convertirse en actor de la experiencia fotográfica” –explica Martin Vetterli, director del Instituto Tecnológico Federal Suizo en Laussane (EPFL).

Del pasado, los protagonistas son sus inventores, como el de la fotografía en color por el Premio Nobel Gabriel Lippmann; o el inventor de la holografía por el también Premio Nobel Dennis Gabor quien sirve de inspiración para el artista de la luz James Turrell. Un negativo papel encerado de Gustave Le Gray dialoga con fotografías de Martin Becka, mientras que los cianotipos de Anna Atkins o Paul Vionnet conversan con los de Christian Marclay, Nancy Wilson-Pajic y John Dugdale; los daguerrotipos de Jean-Gabriel Eynard en relación con Takashi Arai y Patrick Bailly-Maître-Grand; o los paisajes por Binh Danh y Jerry Spagnoli, entre otros.

Nos encontramos ante una reinterpretación de los hitos fundacionales de la historia de la fotografía por creadores contemporáneos interesados en el tiempo o la memoria. La fotografía más antigua, de Nicéphore Niépce, resurge con las Partituras Digital VI de Andreas Müller-Pohle, o con Joan Fontcuberta (Googlegramme Niépce, 2005) a través del software gratuito PhotoMosaïque conectado en línea con el motor de búsqueda de Google. Otra obra primigenia, el primer autorretrato fotográfico en la historia realizado por Roberto Cornelio (1839) reaparece los espejos de Oscar Muñoz (2009), donde el rostro se desvanece y deteriora en un soporte paradójicamente destinado a preservarnos eternamente.

(The Memory of the Future. Photographical Dialogues between Past, Present and Future. Musée de l’Elysée, Lausana, Suiza.Del 25 de mayo al 28 de agosto de 2016)