Todo artista está en constante cambio, en una búsqueda incansable de un estilo propio, que se adapte a sus cualidades y a las de su entorno, a su realidad, y de ahí reinterpretarla a su manera. Piet Mondrian comenzó en Ámsterdam, pintando molinos de viento, manzanos, catedrales y dunas; al inicio de su carrera, a finales del siglo XIX, se labró rápidamente un nombre como paisajista. Pero algo en él no terminaba de encajar, buscaba un nuevo enfoque, un arte que correspondiera con el mundo moderno del siglo XX. Así comenzaba Mondrian, antes de convertirse en uno de los pintores vanguardistas más representativos del siglo pasado. El neerlandés formaba parte de De Stijl, el movimiento artístico que se inició en 1917 y que tenía como objetivo integrar las artes o el arte total y se manifestaba a través de una revista homónima. Este proyecto cumple 100 años y por ello, el Gemeentemuseum Den Haag le rinde homenaje durante todo este 2017 con exposiciones que conmemoren los espíritus revolucionarios de De Stijl. Mondrian era uno de ellos y el museo ha organizado la mayor retrospectiva sobre el artista y que mostrará toda su colección, compuesta por más de 300 obras que ilustran a la perfección todas las etapas artísticas de su carrera. La exposición se inauguró el pasado 3 de junio y podrá verse hasta el 24 de septiembre; la muestra se constituye como una viaje por las grandes ciudades donde Mondrian se inspiró, dio rienda suelta a su creación e hizo los descubrimientos que revolucionaron el arte. Estas ciudades actúan como módulos cronológicos de la exhibición: Ámsterdam, París, Londres y Nueva York. Los visitantes tendrán la oportunidad de conocer la carrera de Mondrian, desde sus primeros paisajes ya mencionados, hasta la abstracción que descubrió en París o el nuevo ritmo radical que vivió en Nueva York y que le llevó a realizar su obra maestra final, Victory Boogie Woogie (1942-1944), inacabada cuando murió.

En la exposición se exhibirán más de 300 obras, incluso las piezas que rara vez son mostradas debido a su fragilidad, que forman la colección compuesta, además de por las obras, por cartas, fotografías, posesiones personales, etc. Además, el museo ha realizado una reconstrucción a tamaño real del estudio parisino de Mondrian. En el módulo correspondiente a su etapa en París, a partir de 1911, se mostrará su relación con una multitud internacional de artistas que vivían en la capital francesa y que todos buscaban una forma moderna y progresiva del arte. También se documentará la influencia del cubismo de Picasso en la búsqueda del estilo propio por parte del neerlandés. Y lo encontró. Fue en esta etapa donde adoptó su estilo que ha marcado su carrera y por el que es mundialmente conocido: un conjunto rítmico de planos y colores, horizontales y verticales. En 1938 tuvo que huir a Londres ante la amenaza nazi, fue entonces cuando desarrolló su pasión por personajes de Walt Disney, pero pronto se vio obligado a viajar a Nueva York por la misma razón por la que se marchó de París. Nueva York fue la última gran ciudad de su vida, donde descubrió el Boogie Woogie y la vida nocturna, gozó de una energía renovada hasta que falleció en 1944. Aunque sólo había transcurrido medio siglo, Mondrian ya había dejado un legado que sería fundamental para el desarrollo del arte a partir de entonces.

(The Discovery of Mondrian en el Gemeentemuseum Den Haag, Holanda. Desde el 3 de junio hasta el 24 de septiembre de 2017)