Con el recién anunciado nombramiento de Manuel Olveira como nuevo director del MUSAC, la consejera de cultura de la Junta de Castilla y León, Alicia García, quiere zanjar las polémicas surgidas a raíz de las dimisiones de Eva González-Sancho y el comité artístico del centro. Los continuos comunicados de apoyo de diversas asociaciones, e incluso de los trabajadores del MUSAC, han levantado una oleada de sospechas y acusaciones sobre el irregular funcionamiento de este museo, dominado por la falta de transparencia y las injerencias políticas en su gestión administrativa y artística.

Según la consejera Alicia García, Olveira es “el director que el MUSAC necesita”, incluso cuando su proyecto no resultara ganador en el concurso público que la propia Junta y la Fundación Siglo elaboraron para ocupar el puesto que ahora tantos disgustos ha causado. La otra opción elegida por la Consejera para intentar acabar con el revuelo causado, es la de desacreditar a González-Sancho, negando todas sus declaraciones e, incluso, acusándola de no haber realizado “ni una sola propuesta, ni una sola instrucción con respecto a la programación del 2014”.

Mientras, Olveira ha accedido a su nuevo cargo haciendo oídos sordos a todas las voces que claman contra su decisión y su nombramiento, y ha manifestado estar “…muy contento de estar aquí. Es un lugar donde quería estar, y, obviamente, sigo teniendo un proyecto para estar aquí, el mismo proyecto con el que me presenté al concurso. (…) Lo que he hecho esta última semana, a raíz de la dimisión de Eva, es sopesar las condiciones que en este momento habría para desarrollar ese proyecto, y creo que esas condiciones son posibles, tienen que ver con la propia institución, con el edificio y con un presupuesto que está reducido, aunque todavía es posible trabajar con holgura y hacer cosas de calidad con él. El capital humano, por lo que conozco, es muy alto, es una de las cosas que me han motivado para querer trabajar aquí. Valoro también el diálogo con la Junta a la hora de entender lo que es un centro de arte, sus necesidades de presente y la función del director para poderlo llevar a cabo. (…) He hablado a lo largo de la semana con Eva, que es una amiga, una gran profesional, a la que respeto y quiero muchísimo. He estado en contacto con los miembros del jurado, con los miembros del comité artístico, con otros profesionales… Y he escuchado opiniones de todos los gustos. Con toda esa recopilación de opinión e información, lo que he hecho finalmente es coger el guante y poner a partir de hoy todo mi empeño para convertir este proyecto en realidad”.

Un lavado de cara rápido y conveniente, una alianza provechosa para una de las partes implicadas en todo este asunto.

Fuentes: El Diario de León, Tam-Tam Press.

Imagen: Retrato de Manuel Olveira en el exterior del MUSAC.