Analizar la obra de un artista como Paul Klee (Suiza, 1890-1940) resulta una tarea compleja y casi imposible dado el volumen inmenso de obras (más de 10.000). Una clasificación que corre a cargo de comisarios y museos como el Centre Pompidou de Paris, que presenta una perspectiva diferente de Klee en L´ironie à l´oeuvre, en la que la parodia y la sátira son la esencia de esta exposición divida en 7 temáticas.

Suizo de nacimiento y alemán naturalizado, Klee se rodeó de los artistas más vanguardistas de su tiempo, coincidiendo en Munich, ciudad en la que estudió Arte, con Vasili Kandinski y Franz Marc, con los que más tarde formaría el grupo Die Blaue Vier. En sus pinturas se percibe el surrealismo, el cubismo, el expresionismo y el gótico primitivo mediante notas musicales, la influencia de la poesía o de los sueños.

Paul Klee: Angelus Novus, 1920

Paul Klee: Angelus Novus, 1920

Esta exposición ha seleccionado 250 obras, entre cuadros, esculturas, pinturas y diseños, procedentes del Zentrum Paul Klee y de colecciones privadas que repasan su trayectoria desde el Cubismo, el Constructivismo durante sus años en la Bauhaus como profesor, los años treinta y la influencia de Picasso, sus años de crisis debido al nazismo, su enfermedad y la consideración de su arte como “degenerado”.

(Paul Klee. L´ironie à l´oeuvre. Centre Pompidou Paris. Desde el 6 de abril hasta el 1 de agosto 2016)