Pocos casos se dan de que en vida y en perfecto estado de salud, sin condiciones de exenciones fiscales ni ningún otro condicionante ventajoso, un coleccionista ceda alegremente una pieza de museo. Una obra de arte que podría estar en los museos de la liga de champions internacional. Pero Oliva Arauna, galerista madrileña que vuelve con ganas de ir a por todas en este año de gracia, ha demostrado ser de una generosidad admirable cediendo “por mucho tiempo”, la obra de Reinhard Mucha Bantin, uno de los precursores del arte postconceptual del que apenas hay obras en España. El centro agraciado ha sido el CAAC, el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, cuyo director José Antonio Álvarez Reyes ha sabido ganarse a la crítica y a todos los buenos aficionados al arte contemporáneo con un trabajo ejemplar en tiempos difíciles. Este Centro se está convirtiendo en el favorito de todos aquellos que tienen ganas de ser generosos, entre los que Oliva Arauna sin duda se ha convertido en un ejemplo digno de alabarse, pues al parecer no ha sido sólo esta pieza donada “hasta que Álvarez Reyes quiera”, sino que ha facilitado otras compras singulares impensables en el panorama actual. Una generosidad poco habitual que premia una labor también poco habitual en nuestros museos. Enhorabuena a todos y en especial al público andaluz que cuenta a partir de ahora con una obra excelente de un autor todavía muy desconocido en España.

Pocos casos se dan de que en vida y en perfecto estado de salud, sin condiciones de exenciones fiscales ni ningún otro condicionante ventajoso, un coleccionista ceda alegremente una pieza de museo. Una obra de arte que podría estar en los museos de la liga de champions internacional. Pero Oliva Arauna, galerista madrileña que vuelve con ganas de ir a por todas en este año de gracia, ha demostrado ser de una generosidad admirable cediendo “por mucho tiempo”, la obra de Reinhard Mucha Bantin, uno de los precursores del arte postconceptual del que apenas hay obras en España. El centro agraciado ha sido el CAAC, el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, cuyo director José Antonio Álvarez Reyes ha sabido ganarse a la crítica y a todos los buenos aficionados al arte contemporáneo con un trabajo ejemplar en tiempos difíciles. Este Centro se está convirtiendo en el favorito de todos aquellos que tienen ganas de ser generosos, entre los que Oliva Arauna sin duda se ha convertido en un ejemplo digno de alabarse, pues al parecer no ha sido sólo esta pieza donada “hasta que Álvarez Reyes quiera”, sino que ha facilitado otras compras singulares impensables en el panorama actual. Una generosidad poco habitual que premia una labor también poco habitual en nuestros museos. Enhorabuena a todos y en especial al público andaluz que cuenta a partir de ahora con una obra excelente de un autor todavía muy desconocido en España.