El 30 de mayo la Fundación Mapfre inaugura su nuevo espacio en la calle Bárbara de Braganza 13, frente a la Biblioteca Nacional. Se trata de una sala de 868 metros cuadrados distribuidos en dos plantas independientes dedicados a afianzar el compromiso de la fundación con la fotografía. Para la ocasión, la Fundación Mapfre presenta una exposición retrospectiva de Vanessa Winship (1960, Barton-upon-Humber), una fotógrafa que con su trabajo documental reflexiona sobre asuntos como la identidad y las fronteras que la definen, el cuerpo y la vulnerabilidad de los sujetos, o el peso de la historia en las vidas cotidianas y los paisajes. La muestra se concibe como un recorrido por toda su obra, desde sus primeras series sobre los Balcanes o el Mar Negro –lugares asociados a episodios de inestabilidad histórica–, hasta su trabajo más reciente en Almería, comisionado por la propia fundación y presentado por primera vez con motivo de la exposición, en el que logra recoger la diversidad geográfica de la zona, la sensación de desarraigo que inspira, y su exposición a distintas suertes e historias.
Además de formar parte de la Agence VU, el trabajo de Winship ha sido reconocido con numerosos premios, entre ellos el World Press Photo, el Iris d’Or en Cannes -concedido por sus retratos de colegialas en Anatolia, Irán, Armenia, Azerbayán e Irak-, el National Portrait Gallery Prize y el premio Descubrimientos de PhotoEspaña. En 2011 fue la primera mujer en ganar la beca Henri Cartier Bresson, gracias a la cual pudo llevar a cabo su proyecto she dances on Jackson, una conversación entre los vastos paisajes estadounidenses y las personas que los habitan. Siguiendo un camino en busca de lo que queda del sueño americano, Winship propone una reflexión sobre cómo el curso de la historia da forma al territorio. En sus fotografías logra hacer aparecer las tensiones políticas y los conflictos sociales entre las ruinas de tiempos pasados. Esculturas, monumentos, pueblos abandonados, campos de refugiados, gente huyendo… Todos estos elementos marcan la metamorfosis de los lugares y las personas, a la vez que inciden en las huellas de historias anteriores.

Imagen: Vanessa Winship. De la serie she dances on Jackson.