Calder: derechos de la danza fue inaugurada el pasado domingo 22 de marzo en el Museo Jumex. Los comisarios de esta muestra son Alexander S.C. Rower, presidente de la fundación Calder, y la arquitecta mexicana Tatiana Bilbao. El nombre de la exposición lo toman de una cita del escritor Juan García Ponce, que afirmó que las piezas del artista estadounidense perpetuaban inesperadas formas de equilibrio. Ese dinamismo que rompió y lo sigue haciendo, con la tradicional forma de la apreciación museística de la escultura, torna la relación entre el público y la obra más fluida y amena. “El objetivo principal es la experiencia de la obra” comentó en una entrevista el comisario principal y nieto del artista. Calder modificó la manera de entender la escultura, y muchos especialistas consideran que redefinió la historia del arte al incorporar el uso de materiales jamás usados o poco usuales; además de la transformación del espacio, el volumen y el movimiento, en sus obras trémulas.

Esta es la mayor retrospectiva del artista en México y en toda Latinoamérica y reúne más de cien obras estáticas hechas con alambre, pintura y papel, así como maquetas (como la del Sol Rojo), joyas, pinturas, sus famosos móviles y stábiles; estos últimos fueron creados por Calder durante toda su vida, en un principio de manera lúdica como piezas para sus hijos, y que marcarían el camino que lo llevó a involucrar la gravedad como un elemento clave en casi toda su obra. Las obras incluidas en la muestra provienen principalmente de la colección de la Fundación Calder, y repasan, en el Museo Jumex 50 años de su trayectoria, desde 1927 hasta 1975, intentando explorar la relación que Calder tuvo con México.
Su primer contacto con el país lo tiene a través de su relación de amistad con Mathias Goeritz que le invitó a participar con una escultura en la Ruta de la Amistad y con quien llevó una relación muy intensa y extensa. “Pensando en la arquitectura emocional de Goeritz, en cómo despertar la emoción a través de un espacio, generamos esta museografía que lo que trata es de disfrutar de la obra de Calder a través de una emoción” señala la comisaria Tatiana Bilbao en una entrevista. (Calder: derechos de la danza, Museo Jumex, Ciudad de México. Del 22 de marzo al 28 de junio de 2015).


Imagen: Una de las piezas de Calder en el Museo Jumex.