La Fundación Suñol presenta ACTO 36: La escultura no es importante del artista Jordi Mitjá, exposición en la que se proyecta parte de su trabajo como dibujos, esculturas y fotografías, resultantes de la investigación de las nuevas posibilidades a través de diferentes técnicas, situaciones y materiales utilizados en el oficio de cerrajero, sector al que perteneció su padre. Las obras del catalán muestran un interés en extraer una idea universal de elementos locales, centrándose en proceso de producción y el diálogo que se establece entre el inicio de la obra y la conclusión final. Con motivo de la crisis de 2008, Jordi Mitjá se acercó a lo material y a los elementos de la construcción, creando así obras objetuales. A través de sus piezas se aproxima al estudio de lo socialmente rechazado, la sociedad del oficio, las heridas y la chatarra. De aquí nace la idea de conocer más el oficio que ejercía su padre, para gestar obras que dialogan sobre un mismo trabajo y sus distintas opciones. La exposición podría entenderse como una conversación entre padre e hijo y un reencuentro del oficio familiar que Mitjá abandonó para dedicarse enteramente al arte.

La inhabilitación de materiales para cambiar sus funciones primigenias transforma los roles de los espacios expositivos cuestionando el estatus del arte y abriendo nuevos caminos. Paralelamente a ACTO 36 se desarrollará la actividad Father’s Lost Papers / Son’s Drawings que se inaugurará el 2 de marzo, una publicación que recoge los trabajos realizados por Heribert Mitjá –padre de Jordi Mitjá– y los dibujos que su hijo ha elaborado para esta muestra, en un resultado de diálogo entre el arte y la artesanía.

(ACTO 36: La escultura no es importante, Jordi MItjá en Fundación Suñol, Barcelona. Desde el 9 de febrero hasta el 11 de marzo de 2017)