Durante la década de los años cincuenta y con la ciudad de Londres con telón de fondo, un grupo de pintores, que tenían en común ciertas inquietudes y se encontraban unidos por distintos lazos de amistad y admiración mutua, exploraron la apariencia y la fragilidad del cuerpo humano. Su trabajo les llevó a vivir una época de fortalecimiento de las artes en Estados Unidos, frente a una Europa deprimida y en plena reconstrucción tras el término de la Segunda Guerra mundial. Este hecho desarrolló en su arte un posicionamiento pictórico muy personal.

El Museo Picasso Málaga recoge ahora la obra de algunos de estos artistas, desde la soledad de Francis Bacon a la turbación carnal de Lucien Freud pasando por el ego de Michel Andrews, la pintura tridimensional de Frank Auerbach, la fuerza emocional de David Bomberg, la rigurosa medición de William Coldstrean o la multiciplidad de la proporción de Euan Uglow, pintores pertenecientes a lo que se ha denominado Escuela de Londres, etiqueta que aún a día de hoy es cuestionada por muchos historiadores del arte e, incluso, por aquellos artistas mencionados anteriormente. Esta exposición está organizada en colaboración con la Tate Londres bajo el título Bacon, Freud y la Escuela de Londres. Comisariada por Elena Crippa, el discurso de este conjunto pareció chocar de frente con el discurso artístico que dominaba el panorama artístico de la época.

(Bacon, Freud y la Escuela de Londres en Museo Picasso Málaga. Desde el 26 de abril al 17 de septiembre de 2017)