En cuatro años los presupuestos destinados en nuestro país a la cultura se han reducido en un porcentaje del 50%. Un tijeretazo drástico y progresivo que ha llevado al cierre a galerías, museos, publicaciones así como ha dejar desamparados a numerosos profesionales del sector. Unas rebajas que evidencian el negro porvenir de la cultura en España.