David Bowie siempre estuvo íntimamente ligado al arte; antes de dedicarse a la música, estudió diseño y nunca abandonó su faceta de dibujante, ni siquiera tras convertirse en icono de la cultura pop. La prueba de esta pasión desmedida del cantante está ahora en manos de la casa de subastas Sotheby’s: 380 piezas de la colección privada de Bowie que el 10 y 11 de noviembre saldrán a puja en Londres. Pero antes, Sotheby`s ha inaugurado una exposición en Nueva York con algunas de las obras más representativas. Damien Hirst, Jean-Michel Basquiat, Fran Auerbach, David Bomberg o Graham Sutherland, son algunos de los artistas que tenían cabida en la vida de Bowie y que inspiraron de manera notoria su trabajo y discografía. El compositor contó en varias ocasiones que el arte era lo único que quería poseer. Y lo cierto es que lo adaptó a su modo de vida, su vestuario, el maquillaje, las portadas de los discos, sus videoclips… todo estaba impregnado de arte, con influencias desde el expresionismo británico hasta el surrealismo, pasando por el arte contemporáneo africano e, incluso, el arte outsider de Johann Fischer. Una de las obras que se espera que más éxito tenga es el cuadro Air Power (1984) de Basquiat, una muestra de arte neoexpresionista que debería alcanzar los 5 millones de dólares en la subasta. Pero dicha colección no sólo incluye obras pictóricas, también están presentes esculturas de Henry Moore o piezas de mobiliario. Esta misma exposición viajará a Los Ángeles, Hong Kong y, finalmente, Londres, donde se llevara a cabo la subasta en noviembre.