OPINIÓN

Tal vez sean demasiados los que siguen creyendo que el arte sigue girando en torno a la búsqueda y la representación de la belleza. Olvidamos con demasiada frecuencia que la belleza es una idea, una idea voluble que cambia continuamente, no solo entre la percepción de cada uno, sino a través del tiempo, de los gustos, de las culturas, de las experiencias de cada cual. Cuando yo oigo la palabra belleza inevitablemente pienso en la película “La Gran Belleza” (Paolo Sorrentino, 2013), donde una mezcla de decadencia, perversión y cansancio nos acompaña en un paseo por Roma, donde la historia y el tiempo nos observan sonrientes desde cada esquina…

Puedes comprar solamente este artículo aquí