Manuel Segade

En el superinstitucionalizado circuito del arte actual de París, lo más interesante ocurre en los territorios marginales de la banlieue, como en Ivry, donde se ubica el Centre de arte contemporáneo Le Crédac. Su directora, Claire Le Restif, es también la comisaria de la exposición del artista flamenco Koenraad Dedobbeleer. Como es habitual en su trabajo, sus esculturas se acomodan al lugar volviéndose inseparables de su espacio de presentación: esta temprana fábrica transparente de 1913, que adoptaba el modelo de Daylight Factory estadounidense, se convierte en un entorno ambiguo entre el espacio urbano y el interior doméstico, al tiempo que su memoria fabril sirve para contextualizar una reflexión sobre los objetos artísticos como fuerza de trabajo y producción manufacturada. Sus irónicos desplazamientos formales y de sentido arrancan con Tradition is Never Given, Always Constructed de 2012, dos estructuras metálicas que reproducen cada una tres patas de un taburete moderno al que se le ha retirado el asiento, en una disfunción de escala monumental. Situadas en el espacio público, una de las estructuras se apoya fuera de la muralla del recinto industrial, trayendo el afuera a la exposición. Estos juegos continúan en el interior: un pozo realizado con adoquines de la ciudad –una estructura sin función–, elementos de topiaria y soportes de anuncios urbanos –desplazamientos de la esfera pública colindante–, una pieza móvil que hace eco a las puertas de Marfa de Donald Judd
–volviendo la tradición en relacionalidad– o un biombo agigantado que cobija elementos de mobiliario y protoesculturas que parecen remitir al taller ideal del escultor. En Dedobbeleer, exportando la complejidad fenomenológica minimalista a una apariencia kitsch, la escultura tiene una relación sintagmática con el espacio de exposición: la muestra viajará luego a De Vleeshal, en Middelburg, donde el artista continuará renovando sus ejercicios culturales de traducción espacial. Hasta el 31 de marzo.

Imagen: Koenraad Dedobbeleer Tradition Is Never Given, Always Constructed, 2012. Vista de la exposición Formidable Savage Repressiveness, Kunstmuseum St Gallen, 2012. Foto: Stefan Rohner.