La capital alemana acoge este verano dos extraordinarias muestras de fotografía. Por un lado la Martin-Gropius-Bau (en colaboración con el Jeu de Paume de París) acaba de inaugurar la muestra André Kertész. Fotografías con más de 300 obras del fotógrafo húngaro organizadas mediante algunos de los temas que le obsesionaron y entre las que destacan instantáneas míticas como Nadadores bajo el agua (1917), Chez Mondrian (1926) o Tenedor (1929). Kertész empezó a exponer a finales de los años 20 cuando sus obras se popularizaron y llamaron la atención de crítica y público gracias a sus ángulos originales, sus temas sugerentes (la sombra, la ciudad) o sus composiciones abstractas y surrealistas que tanto atrajeron a autores como Brassaï o Henri Cartier-Bresson. Sin embargo su trayectoria se inicia tiempo antes y fue uno de los primeros reporteros de guerra al documentar el día a día en el frente astrohúngaro. Además de esta muestra Berlín acoge en la Helmut Newton Foundation otra exhibición sin precedentes, una recopilación de las fotografías en polaroid del célebre Helmut Newton. Trabajos que dió a conocer mediante la publicación de 1992 del libro Pola Woman, una obra controvertida y criticada por su escasa calidad técnica y sin embargo totalmente en consonancia con el espíritu impaciente y casual de su autor. Estas polaroids recogen todo tipo de ideas y composiciones y aun cuando las usaba como “un cuaderno de apuntes maravilloso” estas imágenes tienen autonomía propia y deslumbran por su frescura y su imaginación. Dos grandes fotógrafos reunidos en una misma ciudad para todos aquellos que puedan visitar Berlín y conocer un poco más de la historia de la fotografía del siglo XX.