El próximo 25 de abril llega al Museo Reina Sofía la exposición que acoge obras de dos de las figuras fundamentales en la vanguardia centroeuropea. Katarzyna Kobro y Władysław Strzemiński crearon conceptos artísticos en la escultura y en la pintura, los cuales transgredieron los presupuestos de la modernidad. Ambos tomaron el suprematismo como punto de partida para participar en la escena artística internacional, movidos por su interés en el neoplasticismo, la Bauhaus y el constructivismo. Iniciaron sus carreras en Rusia tras conocerse en Moscú en 1918; en Moscú y en Smolensk colaboraron con artistas como Vladimir Tatlin, El Lissitzky, Filippo Tommaso Marinetti, Antoine Pevsner y, sobre todo, Kazimir Malevich. Tanto Kobro como Strzemiński convirtieron el arte en una herramienta de transformación social. También a ellos se les debe la Teoría de Unismo que define al arte como “mero fenómeno visual” o el concepto de la escultura entendida como modelo funcional para la vida social.

La exposición, comisariada por Jaroslaw Suchan, podrá verse hasta el 18 de septiembre y aborda las etapas y áreas de actividad del trabajo de estos artistas; al mismo tiempo, se cuestionarán algunas de las nociones establecidas sobre el arte moderno. De Kobro se mostrarán casi todas las obras que sobrevivieron a la destrucción de su producción durante la Segunda Guerra Mundial; por su parte, de Strzemiński se mostrarán las consideradas como más importantes, ya que de su legado se conserva casi todo, que provienen de colecciones privadas y públicas de Polonia, Alemania, Holanda, Rusia y Suiza. La exposición ha sido co-organizada con el Muzeum Sztuki de Lodz.

(Kobro y Strzemiński. Prototipos vanguardistas en el Museo Reina Sofía, Madrid. Desde el 25 de abril hasta el 18 de septiembre de 2017)