Hasta el 9 de marzo puede verse en la galería Heinrich Ehrhardt el trabajo más reciente del artista portugués Julião Sarmento (Lisboa, 1948). La exposición, titulada DAD, pone en juego a partir de fotografías, pinturas y esculturas, los que han sido los asuntos más relevantes de la obra del artista. Las referencias a Edgar Degas y a Marcel Duchamp vertebran el conjunto y permiten establecer infinitas relaciones entre los múltiples asuntos que van surgiendo en la visita: el cuerpo femenino, plantas de edificios, el gesto pictórico, la abstracción, el vacío… Alrededor de una escultura que retoma la célebre Pequeña bailarina de 14 años para pensar la transgresión y la provocación –si la figura de Degas chocó por su brutal realismo, la de Sarmento lo hace del mismo modo, generada con una impresora en 3D, llevando el realismo aún más allá –, va tramándose mediante asociaciones un discurso circular que siempre termina volviendo sobre sí mismo. Este devenir elíptico, en bucle, es en realidad una vieja idea duchampiana, como también es duchampiana la sensación de que toda la exposición no es sino una gran naturaleza muerta, un enorme “étant donné”.
Trayendo al presente el pasado del arte y el suyo propio, Sarmento bordea un mismo tema construyendo un laberinto con múltiples salidas, pero uno en el cual cada salida es una nueva entrada: nunca llega a término, no concluye.
Imagen: Julião Sarmento. House Plan White Plants, 2013. Galería Heinrich Ehrhardt.