VOCES

  • Juan Hidalgo, Un beso más, 2003
  • Juan Hidalgo: “Trabajo para mí, para mis amigos y para quien le pudiese interesar”

Su página web se abre con una frase de Okakura Kakuzo que nos explica las razones de Juan Hidalgo para ser quien es, para ser el artista Juan Hidalgo: “… y adquiriendo conciencia de la utilidad sutil de lo inútil, entró en los caminos del arte”. Juan Hidalgo (Las Palmas de Gran Canaria, 1927) lleva prácticamente toda su vida caminando por esos caminos que no son tan sutiles en muchas ocasiones, aunque él siempre ha sido uno de esos artistas elegantes, silencioso, al que le preocupaba su obra, sus amigos y la vida; mucho de qué preocuparse. Es un hombre de pocas palabras (como se ve en las respuestas enviadas y contestadas por mail), que no necesita ni hablar mucho ni levantar la voz para hacerse entender. Compositor, performer, artista conceptual… Hidalgo es sobre todo un hombre sensible, inteligente y atrevido, arriesgándose en todo lo que ha hecho. Incomprendido por su propia generación, exceptuando aquellos que como él transitaban por la otra cara de un arte que vivía anacrónicamente en el mismo tiempo que ellos. La música, las culturas orientales, el zen, el fluxus y siempre la vida y aquellos –y aquello– que se ha encontrado por el camino conforman una manera de ser y de hacer, una obra que ya se cierra paulatinamente. No voy a repetir lo del grupo Zaj ni una trayectoria que hoy ya está incluida en la historia del arte más actual. A los 89 años recibe, finalmente, el Premio Nacional de las Artes Plásticas en España; es sin duda, el Premio Nacional que se otorga a la obra más joven, que sigue siendo hoy radical, como él mismo dice más cercana a la gente de hoy que a la de su generación. Juan Hidalgo sigue siendo, hoy todavía, un misterio. Músico, compositor, políglota y traductor (habla más de 6 idiomas, entre ellos el chino), ha vivido en muchas partes del mundo, haciendo cosas que no somos capaces de imaginar, siendo el primero en muchas cosas, tanto musicales como artísticas. Un ser ajeno a su época que nos ha enseñado muchas cosas no solamente de arte.

Hoy un pequeño homenaje más es compartir algunas ideas, algunas preguntas y respuestas con todos nuestros lectores, cuando tantas veces hemos hablado durante horas sin testigos. Juan vive casi retirado en su isla, como siempre excelentemente acompañado. Desde Exit-Express, nuestra admiración, nuestro respeto y nuestro cariño.

Rosa Olivares: Ganar el Premio Nacional de Artes Plásticas con 89 años, ¿qué significa? Se lo han estado pensando casi 30 años.

Juan Hidalgo: Pues eso creo yo… es un poco tarde, si se descuidan me encuentran muerto.

Juan Hidalgo

R. O. ¿Crees que tu trabajo, tu obra, es conocida por las jóvenes generaciones? Más concretamente, ¿crees que una obra se hace para los demás, para el futuro, o tiene su propio fin en ella misma, en el momento en que se hace?

J. H. Creo que mi obra es bastante conocida por los jóvenes, mucho más de lo que se pudiera sospechar y, en cualquier caso, mejor aceptada que por artistas más cercanos a mi generación. Respecto al destinatario de mi obra, hago mía la expresión: trabajo para mí, para mis amigos y para quien le pudiese interesar, en ese orden. Y por supuesto, tiene fin en ella misma aunque a partir de ese momento tiene vida propia.

R. O. ¿Qué te gustaría hacer que no hayas hecho todavía, en cuanto a exposiciones, performances…? ¿Crees que este premio te va a facilitar la difusión y comprensión de tu obra?

J. H. Si no lo he hecho todavía es que no lo quería hacer. En cuanto a la difusión y comprensión de mi obra no creo que el premio facilite nada.

R. O. El año pasado algunos de los premios nacionales (en anteriores ediciones también) no han aceptado el premio por cuestiones ideológicas con respecto al gobierno de Rajoy. ¿Qué opinas al respecto y cual sería una razón para que tú no lo aceptases? ¿Qué opinas de la relación arte y política?

J. H. No considero que el premio me lo dé el Sr. Rajoy ni su gobierno, es un premio institucional decidido por un jurado independiente o al menos eso se dice, si alguien lo rechaza aduciendo ese motivo me parece una pose oportunista, aunque cada uno hace lo que le da la gana. Yo no lo he rechazado y estoy agradecido al jurado que me tuvo en cuenta, aparte de que el dinero que lo acompaña me era muy necesario.

Creo que todo arte es político, aunque detesto el arte panfletario. En cuanto a qué deben hacer desde la política, que se limiten a facilitar las cosas, a dar dinero e infraestructuras a los creadores, especialmente a los más arriesgados… y claro está, fomentar la cultura en general, uno de los graves defectos de nuestro país.

R. O. ¿Cómo ha influido el tiempo y la experiencia personal, la edad, en tu planteamiento artístico?

J. H. Mi trabajo ha crecido o evolucionado a la par que lo hace mi persona, de una forma muy natural.

R. O. ¿Cual crees que es el mayor defecto del sistema artístico actual?

J. H. Precisamente eso, que sea un sistema.

 

Lanas