Con el título de All my things, el pintor José Medina Galeote (Gerona, 1970) inicia la temporada en este espacio malagueño. Decir que es pintor es algo esencial en esta ocasión, ya que la pintura es la protagonista absoluta de esta exposición. La pintura rebasa los límites del cuadro, cruza los marcos que como murallas, contenedores, fronteras, ajustan a la pintura a unos límites previsibles y se libera por el espacio de la galería, ocupando las paredes, escapándose por las fisuras.

Este catalán afincado en Antequera se definía en una entrevista en El Cultural hace unos años de la siguiente manera “No soy un artista, soy una persona que hace arte. Trabajo con temas sencillos, diría que universales, no me gustan las modas y he aprendido a no confiar en las prisas. Lo que veis es lo que hay. No quiero convencer a nadie pero sí quiero ser serio en lo que haga. Lo demás, se llama mercado. También me interesa, pero es otra cosa. A lo que me dedico es a imaginar historias y cosas que después materializo habitualmente mediante la pintura y el dibujo. Antes, en mitad y después de ese proceso influye cómo estoy, mi familia, mis amigos. Todo revierte en mi trabajo”. La pintura como oficio, como materia de vida, como entorno natural.

(El pacto Invisible, Molinillo del Aceite, 13. Málaga. Desde el 10 de diciembre)

-¿Qué le interesa del dibujo?

-Me interesa todo. Le debo mucho y lo he usado siempre entendiéndolo como una herramienta que me conduce con naturalidad a la pintura. Admiro a los grandes maestros que hicieron de él una disciplina esencial. Hace poco vi a Pontormo en Madrid. Esencial. No sé, pero advierto cosas de estos artistas clásicos en los trasfondos en mucho de lo que se hace ahora. En este sentido yo tengo claro lo que me gusta y con el tiempo, he aprendido a desechar el lastre que supone lo que no me vale y quedarme con lo esencial. Y esto se ve muy claro en el dibujo.

-Hábleme de su proceso creativo… ¿De dónde surgen las ideas?

-En cierto modo soy un artista muy austero en medios y procesos. Esto seguro que viene dado por la autoproducción permanente de mi trabajo. Conservo cierta concepción clásica de trabajar en series, como si fueran capítulos consecutivos de un mismo libro. Suelo trabajar a diario y en todas las facetas del estudio. Limpiarlo y ordenarlo también son trabajo… fíjate de esto salió la serie Stamping in the Studio, muy a lo Bruce Nauman… No soy muy de pensar las cosas. En cierto modo soy más de tener claro lo que tengo que hacer para a continuación hacerlo.