Desde principios de marzo se puede ver en el Centro de Arte de Alcobendas Human, la primera y última retrospectiva de la obra de Jorge Rueda (Almería, 1943-Málaga 2011), fotógrafo recientemente fallecido. Rueda fue siempre una figura polémica, tanto por la creación de un tipo de fotografía que irrumpía en un entorno radicalmente diferente a lo que él hacía, como por su posicionamiento personal y un carácter ciertamente difícil, que sin duda impidió un mayor conocimiento de su trabajo. Considerado el padre de la fotografía surrealista, las 98 fotografías que se muestran son un ejemplo amplio de un trabajo definido por el uso del color, por un contenido crítico con la sociedad y la política y sobre todo con una forma de mirar realmente personal y diferente. Creador de Nueva Lente, revista mítica de la fotografía española, fue también redactor gráfico de otra revista legendaria Triunfo, publicaciones que como él, pertenecen ya claramente a un tiempo pasado, a una memoria desgraciadamente no sólo olvidada por muchos sino desconocida para los más jóvenes. Su obra anticipa mucho de lo que después traerían corrientes de la movida, el kitsch gráfico, el uso del photoshop. Es una ocasión única para poder conocer un poco más de los orígenes de la fotografía contemporánea española. Como justificación del amplio desconocimiento, en aumento, de su trabajo, baste reproducir que su último deseo con respeto a su obra fue que a su muerte todos sus archivos, en cualquier soporte, fueran quemados “para que las fieras carroñeras que me acecharon en vida no se aprovechen de mis despojos”. Seguramente no lo logrará. Hasta el 26 de mayo.