Unos zapatos gigantes de acero inoxidable inundan el salón de los espejos de Versalles. Un entramado de hilo rojo, frágil pero voluptuoso, contrasta con el paño dorado y los murales de las galerías del palacio real por excelencia. A pesar de que en el pasado se especuló, y debatió ampliamente, sobre la continuidad de las instalaciones de arte contemporáneo en el gran palacio, con la dimisión de por medio del creador de esta iniciativa -Jean-Jacques Aillagon- por la polémica y ante las críticas por desvirtuar la estética y la esencia del edificio y sus entornos; ahora y hasta el 30 de septiembre se pueden ver los trabajos que la portuguesa Joana Vasconcellos, la primera mujer que interviene en este proyecto, ha llevado a cabo para el Château. Un conjunto de piezas que enriquecen y actualizan el espléndido legado francés y que seguro hará las delicias de todos los que se acerquen a visitarlo.

Imagen: Vista de una de las instalaciones de Vasconcelos en Versalles.