El ganador en 2004 del Turner Prize Jeremy Deller (Londres, 1966) será el próximo representante del Pabellón Británico en la Bienal de Venecia de 2013. El trabajo de Deller se distingue por aunar y exaltar un cúmulo de influencias y referentes culturales de todo tipo, desde las artísticas, hasta las musicales o las autobiográficas. Una serie de componentes que mezcla con un particular sentido del humor y cierta actitud gamberra (pero suficientemente polite) como para representar a la perfección el arquetipo del artista inglés, ese que se acerca al ideal asentado por los Young British Artists y que se asocia con adjetivos como brillante, desenfadado, ligeramente ácido y también, ligeramente, político. Como ejemplo de esta actitud, asociada sin duda alguna a una forma de hacer y de planter el trabajo; su primera exposición realizada por el propio Deller en casa de sus padres mientras éstos veraneaban o, ya en la Hayward Gallery, la recreación de su cuarto adolescente con el que precisamente, se hizo con el Turner. En su último trabajo Sacrilege, una particular reflexión a gran escala sobre la historia de los rituales ys u influencia social, Deller ha reconstruido en plena calle el mítico Stonehenge, una intervención efectuada para el Glasgow International Festival of Visual Art que, posteriormente, se podrá ver dentro de la programación artística de los Juegos Olímpicos en Londres.

Deller ha declarado que hasta que no vea el pabellón no tendrá claro el proyecto a desarrollar para la bienal y ha bromeado con el hecho de que son varios los asuntos que le preocupan como, por ejemplo, la climatología británica. Su elección es una apuesta por delvover el humor y el tono british a un pabellón algo soso en la edición anterior y del propio Deller dependerá si se consagra con su trabajo y se alinea con otros grandes participantes ingleses como Henry Moore, Barbara Hepworth, Francis Bacon, Lucian Freud , Bridget Riley, Anthony Caro o Gilbert and George.

Imagen: Vista de la exposición Joy in the People de Jeremy Deller en la Hayward Gallery, Londres, 2004.