El MALBA de Buenos Aires expone a partir de esta semana una de las esculturas de Jeff Koons (1955, Pensilvania), artista llamativo desde sus inicios en los años ochenta. Inmerso en el pop art, Koons redefine esta corriente hasta conseguir la polémica y la controversia, siempre con un alto grado de crítica en la masa consumista. La obra, expuesta de forma gratuita en el museo porteño, es Ballerina, una escultura de gran tamaño de acero inoxidable pulido y espejo patinado en color transparente.

El resto de sus obras como el Puppy en el Museo Guggenheim de Bilbao, Koons recurre a menudo a temas que considera banales como el sexo, el poder, el deseo, la ansiedad por el dinero o la pertenencia a un determinado estatus social. Todo ello a través de la monumentalidad de sus esculturas y del imaginario de la cultura popular con tintes kitsch.

Jeff Koons ha expuesto en los mejores museos del mundo, desde el MOMA, Guggenheim Bilbao, Whitney Museum of American Art, Palazzo Vecchio y Piazza della Signoria de Italia o el Rockefeller Center de Nueva York entre otros.

(Jeff Koons. Ballerina. MALBA, Buenos Aires. Desde el 14 de abril hasta el 7 de septiembre de 2016)