A finales de abril Olivier Kaeppelin dimitía de su cargo en el Palais de Tokyo de París, un centro de arte caracterizado por su modernidad y sus originales propuestas co-fundado por Nicolas Bourriaud y Jerôme Sans en 1999. La marcha de Kaeppelin creó una gran alarma en el sector de las artes francesas ya que se temía por el futuro del centro e incluso se llegó a recoger firmas para reclamar su vuelta. Tras dos meses de rumores e incertidumbre acaba de hacerse público este nombramiento que parece satisfacer a todos ya que Loisy es una comisario de renombre con proyectos a sus espaldas como la última Monumenta dedicada a Kapoor o muestras como La Beauté (2000) en Avignon o Traces du sacré en el Centre Pompidou. Loisy tomará el cargo la semana que viene, a su vuelta de la Bienal de Venecia, y anunciará nuevos nombramientos entre los ques e incluye a un director delegado y un equipo de jóvenes comisarios. En cuanto a la programación para el año que viene se hará pública en octubre.